Siempre que hago referencia a este tema, pongo el mismo ejemplo para demostrar que la ley electoral española es una basura que además es la causante, entre otras cosas, de dos de los problemas mas importantes que tenemos en España como son los independentismos y la corrupción.
Imaginemos que en cualquier localidad de cualquier rincón de España, se van a celebrar elecciones locales en las que tienen que ser elegidos 9 concejales que corresponden por número de habitantes. Se celebran las elecciones y el resultado es el siguiente: PP 4 concejales, PSOE otros 4 y también resulta elegido un concejal de cualquier partido independentista minoritario. Este último concejal, además de llenarse los bolsillos, es el que quita o pone alcalde a su antojo y es, en realidad, el que manda en el ayuntamiento. Este ejemplo también es valido para cualquier Comunidad Autónoma e incluso para el Congreso de los Diputados como estamos viendo en estos días, que se puede dar el caso de que partidos independentistas o antisistema que quieren destruir la unidad de España, tengan la llave para dirigir los destinos de la España que tanto odian. Esto no cabe en cabeza humana medianamente bien amueblada.
Todos los partidos políticos sin excepción se presentan a las elecciones generales con un programa electoral en el que quedan reflejadas las políticas a desarrollar en el caso de que los ciudadanos en las urnas depositen en el partido la confianza suficiente para poder llevarlas a cabo. También se presentan con un "cabeza de lista" que se supone que es el candidato a la presidencia de Gobierno y el encargado de dirigir y desarrollar las políticas reflejadas en el programa electoral.
Gracias a la basura de ley electoral que tenemos en España, todo esto es papel mojado, el ciudadano pinta menos que la UGT con Franco y los políticos hacen y deshacen a su antojo, pasándose por el forro de los (00) tanto los programas electorales como los deseos que los ciudadanos han expresado en las urnas.
Cualquier pacto pos-electoral que haga cualquier partido político cambiando su programa, es un fraude en toda regla a sus votantes y a todos los ciudadanos.
Con una ley electoral al estilo francés, se acababa todo este cachondeo de un plumazo, ya tendríamos un Gobierno en España votado por los ciudadanos que habrían decidido con sus votos lo que consideran mejor para España, los partidos independentistas o antisistema no tendrían ningún pito que tocar en la política nacional y tendríamos menos corrupción porque no sería necesario comprar voluntades a cambio de apoyos.
¿Quien le pone el cascabel al gato?.












