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domingo, 18 de diciembre de 2016

Las "crónicas entre rejas" de José Luis de Valero (capitulo 14).


ESTE CAPÍTULO VA DE INJUSTICIAS, DE COÑAS MARINERAS, DE VERSOS, Y DE VERMÚS DE GRIFO.
SEMANA del 12 al 18 de DICIEMBRE de 2016.-
Mis queridos amigos de Facebook, Twitter, El Diestro y demás redes sociales. Como podéis comprobar en el gráfico que abre el presente Capítulo 14, ya no aparece mi imagen tras una reja, y no volverá a aparecer hasta pasadas estas fiestas de Navidad, Año Nuevo y Reyes.
A cambio, hoy podéis contemplar a dos elementos carcelarios en pleno proceso de jolgorio, copeo y tapeo,…juerga que ambos se corrieron el pasado sábado 10 de Diciembre en la sin par Bodegas Casas de Madrid.
Lo cierto es que estas escapadas dedicadas a la holganza le reconfortan a uno el cuerpo y también el espíritu. El hecho de no permanecer tras los muros de una prisión, es como una vacuna que nos inmuniza contra la injusticia y la mala leche, y nos predispone al cachondeo.
Por ejemplo y hablando de injusticias, esta semana un grupo de catalanufos independentistas han sido detenidos por la Policía y llevados cual borregos que son, ante las altas instancias de la Audiencia Nacional acusados de quemar fotografías del Rey, acompañada la “cremá” con banderas de nuestra Enseña Nacional.
Pero mira tú por dónde a las “altas instancias” de la Audiencia Nacional les dio un ictus mental transitorio y tras sesudas reflexiones que no duraron ni una hora, dictaron sentencia y uno de los jueces decretó y mandó poner en libertad sin cargos a los cinco detenidos por quemar fotos del Rey.
Hace nueve años lo mío no fue tan grave y sin embargo estoy cumpliendo una condena de 135 días de prisión,… ¡y eso que ni llegué a quemar la foto de un juez!,…Simplemente puse en evidencia su falta de juicio (véase el vídeo titulado ¡VIVA LA GUARDIA CIVIL! https://vimeo.com/9360563
Tras este breve lapsus dedicado a la justicia e injusticia comparativa, a continuación pasemos a las coñas marineras, a los versos y a la degustación y bebercio de vermú de grifo.
-Y ahora nos pones otros dos vermús, pero esta vez que sean secos, sin sifón añadido – le solicito al mocetón de la barra, mientras ataco con saña una ración de atún con pimientos rojos.
-Vais a pillar una moña – nos advierte mi sobrino-nieto Pablo, mientras prepara la cámara de vídeo – Que ya lleváis tres copas cada uno.
-Y las que están por caer – sentencia Antonio Cid “Gorrión”.
-Tú tranquilo, Pablete, que no tenemos que conducir,…y ahora pon en marcha la cámara para inmortalizar el momento.
El único fallo que tuvo Pablo, fue poner un dedo sobre el micro frontal que capta el sonido directo. Por eso en el vídeo no se oye un carajo, aunque de todas formas lo he subido a Facebook y como más o menos nos acordamos del diálogo, yo os presentaba a “Gorrión” y decía que este vídeo lo dedicábamos a todos nuestros amigos de Facebook, mientras que mi colega de trena, se descolgaba con un mensaje en clave dedicado al prometedor futuro que nos aguarda.
Después sin cámara por delante, ambos nos hicimos mutuas confidencias sobre el futuro establecimiento dedicado a la restauración gastronómica que tenemos en mente.
-Por cierto – puntualizó “Gorrión” – Quiero que en nuestro restaurante exista un lugar para la tertulia literaria.
-O sea, que tus guisos rimen como lo hacen tus versos.
-Exacto.
-Pero oye, Antoñete – objeté – ¿Tú te acordarás y sabrás manejarte entre fogones y pucheros?
-Así lo espero, amigo mío,…pero siempre que guise en verso.
-Pues lo llevamos crudo, colega.
Aunque sabiendo de la disposición y la experiencia de Antonio Cid Mateos en lides culinarias, no tengo el por qué dudar de su buen hacer entre sartenes y perolas, ya que desde su más tierna infancia le salieron los dientes cocinando junto a su madre, Doña Justa Mateos Martín, que fue su maestra y jefa de cocina de la Residencia Muñoz Grandes.
Mira por dónde hoy es sábado 10 de Diciembre, fecha en la cual se celebra el Día de Los Derechos Humanos, y como que “Gorrión” tiene una memoria de elefante y tras el tercer vermú se halla en estado de gracia y de un cachondeo subido, va y a voz en grito ruega silencio y pregona ante el estupor de la concurrencia,…:
¡Al loro, damas y caballeros!
Hoy se celebra un gran día
tanto en la ONU como en el español Congreso.
En la ONU se armará tremendo cachondeo,
habrá comida, bebida, risas y besos,
e incluso habrá tocamientos y también magreos
entre los diputados y diputadas del español Congreso,
¡Los Derechos Humanos! – dicen todos a coro – ¡Celebrémoslos!
Pues para todo el mundo habrá derechos,
El derecho a morir, será el primero,
de diversas maneras, pero sin privilegios.
¡Celebrémoslo!, coño, ¡Celebrémoslo!
Y para todo eso hacerlo digno y también bueno,
¡Que el hambre y la miseria sigan existiendo!
al igual que la falta de trabajo y la carencia de un techo
¡Celebradlo!, parias, ¡Celebradlo! ,….
ruge un diputado español
echando la pota en el wáter del Congreso.
Hubo un breve silencio, tras el cual estalló una sonora catarata de aplausos e incluso un ¡Viva España! lanzado por un espontáneo cargado en demasía de vermú catalanufo, ya que como es sabido, el mejor vermú del mundo mundial se destila, produce y elabora en Reus y se sirve en las Bodegas Casas sitas en Madrid.
Que conste en acta que esa parida mental del verso dedicado a los Derechos Humanos, fue gestada y redactada días antes y al unísono por Antonio Cid “Gorrión” y José Luis de Valero en el recinto bibliotecario del C.I.S. Victoria Kent, pasadas las 13 horas, hora de cierre de la biblioteca.
O sea, que remarco e incido que la parida mental se gestó y redactó en la biblioteca pero una vez concluido nuestro horario laboral. Y este dato deseo dejarlo bien claro, no sea caso que algún miembro o “miembra” del Ministerio del Interior, Ministerio de Justicia, o incluso del misterioso y televisivo Ministerio del Tiempo, pretendan emplumarnos medidas disciplinarias con objeto de añadirnos dos años y un día de prisión adicional, acusándonos de fraude laboral por utilizar en asuntos personales, las horas laborales carcelarias que pertenecen al Gobierno.
Cuando regreso por la noche al C.I.S. Victoria Kent, siempre me encuentro con un viejo vagabundo de luenga barba asido a una botella de morapio peleón, que tiene por abrigo una astrosa manta y media docena de cartones a modo de colchón y almohada.
Dicho vagabundo vive y pernocta en el quicio de un establecimiento ubicado en la esquina del Paseo de Delicias con Embajadores. El viejo es de complexión fuerte, su talla superior al metro ochenta y cuando habla su voz es como un trueno.
Siempre despotrica contra el Gobierno, se caga en los “políticos joputas” y maldice a los extranjeros “que nos invaden para robarnos nuestro pan y trabajo” – dice – afirmándolo con un escupitajo que se estrella contra el tronco del árbol que le sirve de mingitorio y cagadero.
-Pues hace un par de días me contó una bronca que tuvo con agentes de la Policía Municipal – me informó "Gorrión”.
-¿Y qué te contó?
-Pues ahora me pones en un aprieto porque exactamente todo cuanto me dijo, mental e inmediatamente lo traduje a verso.
-Coño, pero de algo te acordarás para relatármelo en prosa,…
-Pues lo siento, en prosa no me acuerdo,…si quieres te lo relato en verso.
-Eres la hostia, Antoñete,,…venga, larga ya de una puñetera vez.
Y entonces “Gorrión”, elevando su mirada al plomizo cielo, con los ojos casi en blanco, soltó la siguiente parida mental:
Sin un euro en el bolsillo
y cartones por hogar,
para colmo de los males
me echaron de mi cobijo
los guardias municipales.
No contentos con el hecho
me empezaron a azotar,
mis cachas me las dejaron
moradas a reventar.
Mi respuesta fue inmediata,
en sus padres me cagué
y por si faltaba poco,
en sus abuelos, también.
Héteme pues a la caza
de cartones otra vez
y esta vez sí tuve suerte,
pues eran de El Corte Inglés,
de esos que no se rompen
aunque te cagues en él,
e incluso si te cagases,
te reintegran el parné
tal como dice el tiqué,
Hasta estas líneas quizá esta CRÓNICA ENTRE REJAS os haya arrancado alguna que otra sonrisa. Pero no siempre la vida es bella para un recluso, y estas fechas y festividades navideñas sin duda quedan grabadas a fuego en la mente de quienes se encuentran tras las rejas.
Las líneas que vais a leer a continuación fueron escritas en el interior de una prisión y son el cierre de este Capítulo nº 14. Hace unos años fueron engendradas y paridas desde las entrañas de su autor, Antonio Cid Mateos “Gorrión”, inmersa su mente en la desesperación más absoluta.
Porque para escribir estas letras, se ha de haber sufrido mucho, en soledad y silencio:
¡Qué quieres que yo te diga
de esta puta Navidad!
Tan lejos de mi familia,
de mi casa y mi ciudad.
¿Qué te cuente una mentira de paz y felicidad?
No podría aunque quisiera pues defiendo mi verdad,
que ni en la vida ni en la muerte, yo tendré felicidad,
hasta que esté con los míos, en mi hogar, en mi ciudad.
Sólo cuando eso ocurra, diré:
¡Feliz Navidad!,
Pero mientras no suceda,…..
¡Puta y maldita será!
La semana próxima editaré una especial:
CRÓNICA ENTRE LAS ESTRELLAS


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