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martes, 9 de noviembre de 2010

La Opinión de Zivago (POLÍTICOS HIPÓCRITAS).

"¿ Puede vivir ordenadamente un Estado en que, en casi todas las esferas de su actividad jurídica,
los hechos van por un lado y el derecho por otro ?
Es pavoroso ver el grado de incompetencia e inhabilidad en las instituciones del Estado y en los
instrumentos de poder:
-- El Estado se declara monárquico en su Constitución y resulta, en realidad, oligárquico.
-- Se declara constitucional y resulta despótico.
-- Se declara representativo y las Cortes sólo representan a los oligarcas.
-- Se declara Parlamentario y, en las Cortes, nada se resuelve por las discusiones y las
votaciones sino por las componendas de entre bastidores ."
Resulta demoledor leer estas palabras que fueron publicadas en ¡¡ 1901 !! por Daniel Isery en
su libro " De la defensa Nacional ."
Cuando la ley y la verdad no van por el mismo camino, lo que hay que hacer no es cometer mentira
sino cambiar la ley. Pero ¿qué hacen los gobiernos de turno ya sean de derechas o
de izquierdas ? Cuando uno intenta reflexionar sobre las actuaciones gubernamentales, la
palabra que me viene a la mente es parálisis.
Son los gobiernos, los que por puro, egoista y ramplón sentido partidista de perpetuación de
poder y aferramiento al sillón, fomentan el espíritu maldito, partidista, de las derechas e
izquierdas. Lamentablemente, nuestra realidad sociológica, guste o no, sigue siendo todavía
la dialéctica derechas-izquierdas. Es decir, somos un país de "hemipléjicos morales" en lúcida
expresión de Ortega y Gasset. Y aquí hay que decir, en estricta justicia, que han sido los
socialistas los que más lo han estado fomentado, desaprensivamente, desde los años de la
transición. Y así nos encontramos con dos grandes partidos nacionales, PP y PSOE, que tanto
podrían haber hecho por España, pero que se han perdido y se pierden en luchas de supervivencia
partidista. Primero el partido y el poder, luego España. Y nadie les pide que
renuncien a su identidad y diferenciación, sólo que luchen juntos en aquellos asuntos importantes
y decisivos para la gobernabilidad de nuestra Nación.
En términos de puro sentido común es un insulto a la inteligencia ver que cuatro-seis sujetos,
apoyados en sus micropartidos ( y que no suman mucho mas de tres millones de votos ) puedan
imponer decisiones que afectan a 45 millones de personas.¿ No sería lo lógico que fuese al revés
A mi esto siempre me ha parecido un claro ejemplo de estupidez democrática.
El sistema autonómico es algo que puede estar bien o no, lo que no está bien es su mitificación
o "sacralización"; y si es necesario, se modifica la Constitución que no pasa nada. Pero estamos
en la parálisis de la que hablaba al principio.
Estremece ver determinadas actuaciones de estos "microorganismos oportunistas"
aprovechándose de la estulticia partidista de ambos partidos mayoritarios.
Y aquí tenemos que hacer hincapié en los dos cánceres malignos que asuelan nuestra Patria;
sobre todo en el último tercio del siglo pasado y lo que llevamos de este.
Me refiero a los nacionalismos catalán y vasco.
A una pregunta al uso, diría que los tres personajes más nefastos de la historia de España en
los últimos 40 años han sido: Jorge Pujol, Javier Arzallus y Zapatero.
Estos tres siniestros personajes han llevado a España a estar como está.
Gobierno de turno y oposición de turno ¿saben que entre los dos suman prácticamente todos
los votos electorales?. Podrían cambiar y sacar las leyes que quisieran. Partidos mayoritarios,
es mucho lo que pueden hacer y no lo hacen. Y aquí sí hay responsabilidad. Lo que hay que hacer
lo sabe todo el mundo menos los señoritos políticos o, quizás, no tienen tiempo de aplicarlo
porque sus preocupaciones parlamentarias van por otros caminos.
Y mientras los nacionalismos siguen extorsionando al pueblo español.
Espero y deseo que nunca nos encontremos un amanecer con tanques en la calle.
Espero y deseo que no se cumpla la dramática idea de Hegel, de que todo lo que podemos
aprender de la historia es que los pueblos no aprenden nada de la historia.
Entre los antiguos, político quería decir ciudadano; hoy político significa "el que engaña a los
ciudadanos". O recuperamos la verdadera esencia de lo que debe ser un político o poco
importa la forma de gobierno que queramos dar a cada país.


5 comentarios:

  1. Exacto, señor Zivago. La política es servir a los demás, y no servirse de los demás. Y en España lo que hay en conciencia es servirse de los demás, y está en el subconsciente y en el consciente de casi todos.

    Y en cuanto al separatismo periférico español, es una no superación del siglo XIX, un movimiento surgido por el romanticismo ( si volvemos a nuestra poca estudiantil de la literatura e incluso de la historia, creo que en BUP - algún atisbo en la EGB -, ese estado de ansiedad permanente, esos altibajos estados de ánimo y esas añoranzas que podemos ver en los literatos ( Espronceda, R. de Castro, Bécquer ) y periodistas ( Mariano José de Larra ), y que llevó a alguno al suicidio.

    Bueno no me voy a referir más, porque creo que estoy desvariando. Ya estoy volviendo a los orígenes, con Napoleón, con Fernando VII, con Isalbel II, con las guerras carlistas y los fueros ( prevendas y privilegios ). Me calló porque sigo desvariando.
    Y en cuanto a los dos grandes partidos, podemos decir que a nivel nacional, es el afan de poder, y a nivel regional, provincial y local, una especie de mezcal entre cacique andaluz y bandolero de Sierra Morena.

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  2. La frase de Hegel sigue muy vigente, CARLOSCC, :todo lo que podemos aprender de la historia es que los pueblos no aprenden nada de la historia.

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  3. Dicen que los pueblos que no aprenden de su historia están condenados a repetirla. Llega un momento en que la furia del pueblo, ante la pasividad de la clase política, puede ser canalizada por un dictador..y no nos damos cuenta.

    De hecho tenemos ya una dictadura, la de los partidos políticos que no dejan voz a sus afiliados. Si los grandes partidos fueran capaces de ponerse de acuerdo, las ratas nacionalistas no tendrían nada que hacer; pero ésto les supodría tener que esforzarse y ganarse al pueblo para gobernar. Es más facil pactar con partiduchos, al fin y al cabo entre políticos se entienden mejor.

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  4. No me cansaré de repetir que esto no tiene solución si no se cambie la ley electoral.
    Imaginemos un ayuntamiento de cualquier pueblo de España con nueve concejales.
    Hay elecciones y el resultado es el siguiente: 4 concejales del PP, 4 del PSOE y uno de la asociación de tontucos nazionalistas.
    Con la ley actual, el que manda en el ayuntamiento y pone y quita al alcalde cuando se le ponga de los (00), es el líder de la asociación de tontucos nazionalistas y además se lleva la pasta de los 2 partidos.
    Si esto es una democracia Trinidad Jimenez es monja de clausura.

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  5. Estupendo análisis Zivago, te prodigas poco, pero con calidad.

    Un saludo gordo, "jubileta".

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