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jueves, 8 de abril de 2010

UN FACHA DE 7 AÑOS

Me interpela un lector algo –o muy– dolido porque de vez en cuando aludo a España como este país de mierda. El citado lector, que sin duda tiene un sentimiento patriótico susceptible y no mucha agudeza leyendo entre líneas, pero está en su derecho, considera que me paso varios pueblos y una gasolinera. Le extraña, por otra parte, y me lo comunica con acidez, que alguien que, como el arriba firmante, ha escrito algunas novelas con trasfondo histórico, y que además parece complacerse en recuperar episodios olvidados de nuestra Historia en esta misma página, sea tan brutal a la hora de referirse a la tierra y a los individuos que de una u otra forma, le gusten o no, son su patria y sus compatriotas.
La verdad es que podría, perfectamente, escaquearme diciendo que cada cual tiene perfecto derecho a hablar con dureza de aquello que ama, precisamente porque lo ama. Y cuando abro un libro de Historia y observo ciertos atroces paralelismos con la España de hoy, o con la de siempre, y comprendo mejor lo que fuimos y lo que somos, me duelen las asaduras. Aunque, la verdad, ya ni siquiera duelen Al menos no como antes, cuando creía que la estupidez, la incultura, la insolidaridad, la ancestral mala baba que nos gastamos aquí, tenían arreglo.
La edad y las canas ponen las cosas en su sitio: ahora sé que esto no lo arregla nadie.
España es uno de los países más afortunados del mundo, y al mismo tiempo el más estúpido. Aquí vivimos como en ningún otro lugar de Europa, y la prueba es que los guiris saben dónde calentarse los huesos. Lo tenemos todo, pero nos gusta reventarlo. Hablo de ustedes y de mí. Nuestra envilecida y analfabeta clase política, nuestros caciques territoriales, nuestros obispos siniestros, nuestra infame educación, nuestras ministras idiotas del miembro y de la miembra, son reflejo de la sociedad que los elige, los aplaude, los disfruta y los soporta. Y parece mentira.
¡Con la de gente que hemos fusilado aquí a lo largo de nuestra historia, y siempre fue a la gente equivocada! A los infelices pillados en medio. Quizá porque quienes fusilan, da igual en qué bando estén, siempre son los mismos.
Pero me estoy metiendo en jardines complejos, oigan. El que quiera tener su opinión sobre todo eso, acertada o no, pero suya y no de otros, que lea y mire. Y si no, que se conforme con Operación Triunfo, con Corazón Rosa o con Operación Top Model, o como se llamen, y le vayan dando.
Cada cual tiene lo que, en fin, etcétera. Ya saben. Por mi parte, como todavía me permiten y pagan este folio y medio de terapia personal cada semana –es higiénico poder morir matando–, me reafirmo un día más en lo de país de mierda.
Y lo voy a justificar hoy, miren por donde, con una bonita anésdota anesdótica. Una de tantas.
Verán. Un niño de siete años, sobrino de un amigo mío, observando hace poco que varios de sus amigos llevaban camisetas de manga corta con banderas de varios países, la norteamericana y la de Brasil entre ellas –algo que por lo visto está de moda–, le pidió al tío de regalo una camiseta con la bandera española. «Van a flipar mis amigos, tito», dijo el infeliz del crío.
Según cuenta mi amigo, el sobrinete bajó al parque como una flecha, orgulloso de su prenda, con la ilusión que en esas cosas sólo puede poner una criatura. A los diez minutos subió descompuesto, avergonzado, a cambiarse de ropa. El tío fue a verlo a su habitación, y allí estaba el chiquillo, al filo de las lágrimas y con la camiseta arrugada en un rincón. «Me han dicho que si soy facha o qué», fue el comentario.
¡Siete años!, señoras y caballeros. La criatura. Y no en el País Vasco, ni en Cataluña, ni en Galicia. ¡En la Manga del Mar Menor! provincia de Murcia.
Casualmente, y sólo una semana después de que me contaran esa edificante historia infantil, otro amigo, Carlos, gerente de un importante club náutico de la zona, me confiaba que ya no encarga polos deportivos para sus regatistas con el tradicional filetillo de la bandera española en las mangas y en el cuello. «En las competiciones con clubs de otras autonomías –explicó– están mal vistos.»
Dirán algunos que, tal y como anda el asunto, podríamos mandar a tomar por saco ese viejo trapo (nuestra bandera) y hacer uno distinto.
Al fin y al cabo sólo existe desde hace dos siglos y medio. Podríamos encargarle una bandera nueva, más actual, a Mariscal, a Alberto Corazón, a Victorio o a Lucchino. O a todos juntos. Pero es que iba a dar igual. Tendríamos las mismas aunque pusiéramos una de color rosa con un mechero Bic, un arpa y la niña de los Simpson en el centro; y en las carreteras, el borreguito de Norit en vez del toro de Osborne.
El problema no es la bandera, ni el toro, sino la puta que nos parió.
A todos nosotros.
A los ciudadanos de este país de mierda.

Enviado por PLC47.

4 comentarios:

  1. Que tristeza mas grande que en España hayamos llegado a esto; que insulten a un niño por llevar en una camiseta la bandera que nos representa a todos es cuando menos de cretinos, maxime, cuando esos que le llaman facha no dudan en ponerse la de cualquier otra nación despreciando a la suya que quieran o no, lo es.

    Os pongo un comentario que hizo Juan Manuel de Prada en 2008 cuando el PSOE volvio a ganar la elecciones, y que viene a decir algo similar a lo dicho por Perez Reverte refiriendose al pueblo español
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    Escribe Juan Manuel de Prada:

    ¨Desde luego, el pueblo español se merece que los socialistas sigan
    gobernándolo otros cuatro años. Que ahora, en vísperas de las
    elecciones, la crisis económica se convierta en la única esperanza de
    su fracaso nos confirma este aserto. Un pueblo capaz de vender su
    primogenitura por un plato de lentejas merece quedarse sin
    primogenitura y sin plato de lentejas. Y el pueblo español ha
    transigido con todo, con tal de seguir metiendo la cuchara en el plato
    de lentejas de la prosperidad económica; ha transigido con la
    descomposición del tejido nacional, ha transigido con la ignominia de
    la negociación con una banda de criminales, ha transigido con
    responsabilidad de unos gobernantes empeñados en resucitar los
    fantasmas del cainismo. Un pueblo capaz de transigir con tanta
    podredumbre es un pueblo despojado de fibra moral, reducido a pura
    animalidad invertebrada; y ya se sabe que a los animales basta con
    aprovisionarles el pesebre para tenerlos satisfechos".

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  2. No puede ser más gráfica y realista ésta anécdota!
    Y el escritor, apasionado, nos retrata perféctamente la lacra que habita en España.
    Tristemente, patéticamente cierto....!

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  3. Mira que es duro y triste decir que nos merecemos todo lo que tenemos...
    Porque lo que en el fondo me produce tanta tristeza e impotencia de España es la sociedad que tenemos. LO que han conseguido hacer de nosotros. Lo que han consentido, entre unos y otros, hacer con nosotros.
    Quizás, como niños mal criados, la culpa no es nuestra. La culpa es del mal ejemplo que nos han dado desde hace 30 años. Somos como esos hijos, ya talluditos, que nunca se emancipan ni se independizan de sus padres porque lo tienen todo, viviendo de la sopa boba. Esperando que el Estado nos solucione todas las papeletas y no hemnos madurado.
    Se nos ha pasado el arroz y , ahora, vienen otros de fuera a aprovecharse de lo que no hemos sabido defender.
    Malditos politicos de mierda, traidores, manipuladores, corruptos y sin escrúpulos.
    Lo han conseguido, desde luego.

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  4. Lamentable situacion la que vivimos en esta Expaña de unos cuantos que nos la quieren imponer a los que nos sentimos realmente ESPAÑOLES.Y mas lamentablemente aun es poder comprobar como cuando la seleccion española de futbol consiguio el titulo de campeona de Europa, a la que por cierto, cuatro ha bautizado horriblemente como "La Roja", todos y cada uno de nosotros salimos a la calle a festejarlo con la camiseta de la seleccion, la camiseta de la Seleccion Española.
    Me temo que a este paso, solo podremos ponernoslas cuando vuelvan a ganar algo.
    Pero inculcar el separatismo en crios de 7 años, es de canibales y de retrogrados. Iguales a los que nos gobiernan.
    Que se acabe pronto este suplicio y nos quiten a zETAp del medio.
    O esto sera de ruina de TODA ESPAÑA.

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