
LOS JUECES LE DIJERON QUE SUS DENUNCIAS "NO TENÍAN FUERZA".
La madre decapitada, en 2001: "Sé que va a pasar una desgracia muy grande".
Teresa Macanás, la madre decapitada por su hijo en Santomera, advirtió en varias ocasiones a la Justicia de que su vida corría peligro. "Sé que va a pasar una desgracia muy grande", declaró hace siete años a TVE. El agresor, que ingresó este martes en la cárcel Font Calent de Valencia, había sido detenido cuatro veces por malos tratos. La madre lo había denunciado en varias ocasiones, pero los jueces le dijeron que sus denuncias "no tenían fuerza" por ser su madre.
¿Tendrian fuerza las denuncias si fuera la hija o el hijo de un politico o de un juez?.







La Justicia es ciega, sí, pero nunca sorda. Sorda es la Sociedad que asiste impasible a los requerimientos de ayuda de tanta gente que se siente indefensa porque se cuida más al ser peligroso que al ciudadano decente.
ResponderEliminarLos ojos de la Justicia son los jueces, las manos que empuñan la balanza y la espada son los fiscales. Hoy la Justicia no sólo es ciega, es sorda, no tiene olfato, ni tacto y ya ni percibe el sabor de tanta sangre inocente como se ha derramado... Hoy la Justicia no es ni siquiera una excusa.
Pues los jueces, fiscales y quien los quiere moldear a su antojo: ZP hace 4 años que "prometio" mucho mas apoyo a este tipo de problemas como siempre, mintió, tuvimos mas muertes y ahora con esta ministrilla para la igualdad, nos vuelve a tomar el pelo ¿que pasa en este pais? ¿que tiene que pasar para que cambie la justicia? parte de la culpa es de todos por no querer poner firmes a los politicos
ResponderEliminarYo creo Herreria, que la justicia no es ciega, sino que quienes legislan son insensibles al mal ajeno y al dolor; los jueces a veces no pueden hacer nada (y tu lo sabes mejor que nadie) porque tienen que limitarse a cumplir la ley y a dejar en libertad a quienes no deberian estarlo.
ResponderEliminarUna vez mas el culpable de que esto ocurra es el PSOE, que nada mas llegar al poder en 1982 se dedico a cerrar manicomios argumentando, que a los alli ingresados se les encerraba para deshacerse de ellos los familiares, y de aquellos polvos vienen estos lodos.